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PABLO NERUDA:  Las alturas del poeta

María Teresa Cárdenas

Revista de Libros, El Mercurio. Domingo 25 de septiembre de 1994

 

Cuando se acaba de cumplir, el viernes 23, el vigésimo primer aniversario de la muerte de este poeta que hoy tendría 90 años, Revista de Libros ha querido recordar los mejores momentos de su creación. Para acercarnos a este propósito, que no pretende ser definitivo, consultamos la opinión de ocho conocedores de su obra, quienes señalaron los dos puntos más altos de la poesía nerudiana y eligieron un fragmento para refrendar sus respuestas.

Renovador incansable de su propio estilo, Pablo Neruda dejó para las nuevas generaciones una vasta y muy variada obra poética. Por ello, no es extraño encontrar entre sus múltiples seguidores a personas de tan diversos gustos literarios... Así como algunos abominan de su "poesía política'', otros creen ver en ella la sublimación del compromiso con la humanidad y sus dolores. Sus Veinte poemas de amor..., repudiados inicialmente por su explicitud erótica, han conquistado durante setenta años a millones de lectores de diferentes lenguas. Y si bien las Residencias lo elevaron en su momento al más empinado sitial de la poesía en lengua española, no faltaron las críticas al hermetismo del primero de estos tres volúmenes...

Las preferencias son tan diversas como la obra misma. Imposible de encasillar en un concepto, una frase, un estilo, Pablo Neruda se desborda en miles de vertientes para continuar, después de muerto, dominando el ancho mar de la poesía chilena.

Buscando obtener algunas luces sobre "lo mejor'' de Neruda, entrevistamos aquí a ocho personalidades que han conocido muy de cerca su obra: José Miguel Varas, Ignacio Valente, Hugo Montes, Cecilia Casanova, Luis Sánchez Latorre (Filebo), Rosa Cruchaga, Armando Uribe y Oscar Hahn.

¿Cuáles son los dos puntos más altos de la poesía de Neruda?

 

JOSE MIGUEL VARAS:

José Miguel Varas 'Barcarola', de 'Residencia en la tierra' 'La puerta', de 'Aun' La pregunta es difícil y, con todo respeto, arbitraria. ¿Cómo escoger dos cumbres por qué no una, tres o seis en una obra tan vasta y diversa como la de Neruda? El infrascrito no se las da de crítico y duda de la factibilidad de criterios científicos o, digamos, objetivos, en materia literaria. Por eso, para responder recurre a la memoria subjetiva. O sea, cuando pienso en la poesía de Neruda, ¿cuáles son los libros o poemas que saltan?

Lavinia Andrade, esposa que fue de Rubén Azócar, uno de los amigos más cercanos del poeta, cuenta que Neruda se conmovía particularmente cuando ella cantaba, acompañándose en la guitarra, 'La barcarola', canción romántica de ancho verso cuya letra melancólica parece balancearse con ritmo marítimo y pausado.

Para mí, Neruda alcanza su mayor altura en Residencia en la tierra donde algunos poemas, leídos y releídos a lo largo de decenios, me siguen causando un violento temblor del alma. Uno de ellos, en especial. Es Barcarola, que comunica con la poderosa imagen del sonido del corazón- caracola que alguien sopla a orillas del mar, llorando, una especie de desolación cósmica saturada de infinito desconsuelo.

De cierto modo, hay un sentimiento similar, aunque expresado de manera muy diferente, en el libro Aun, que el propio Neruda definió como "una especie de pesadilla sobre la crueldad y la maldad del siglo XX''. Allí, La puerta es, para mí, otra cumbre de la poesía nerudiana.

Como ausencia extendida, como campana súbita,] el mar reparte el sonido del corazón, lloviendo, atardeciendo, en una costa sola: la noche cae sin duda, y su lúgubre azul de estandarte en naufragio] se puebla de planetas de plata enronquecida.] (De Barcarola, segunda Residencia).

 

 

IGNACIO VALENTE:

 

Ignacio Valente 'Residencia en la tierra' 'Odas elementales' En la obra poética de Neruda, tan desigual, percibo una cumbre superior:

Residencia en la tierra. Esa obra, escrita entre 1925 y 1935, contiene una poesía hermética, ciega y ensimismada, que expresa en un lenguaje remoto y casi visceral, angustiado y telúrico, la intuición de un mundo que se deshace. De su poesía posterior, clara y comunicativa, prefiero las Odas elementales, que con verso sincopado celebran a los pequeños seres de la naturaleza: la cebolla, la flor, el cobre, el pan... Debo añadir que Alturas de Macchu Picchu, escrito en el contexto ideológico del Canto General pero todavía con un lenguaje tributario de las Residencias, es un síntesis nerudiana que me ha deslumbrado desde los catorce años hasta el día de hoy.

Alguien que me esperó entre los violines encontró un mundo como una torre enterrada] hundiendo su espiral más abajo de todas las hojas de color de ronco azufre: más abajo, en el oro de la geología, como una espada envuelta en meteoros, hundí la mano turbulenta y dulce en lo más genital de lo terrestre.

Puse la frente entre las olas profundas, descendí como gota entre la paz sulfúrica, y, como un ciego, regresé al jazmín de la gastada primavera humana.

(De Alturas de Macchu Picchu, I, Canto General).

 

 

HUGO MONTES:

 

Hugo Montes'Alturas de Macchu Picchu', de 'Canto General' 'Sólo la muerte', de 'Residencia en la tierra' Alturas de Macchu Picchu, que es la segunda parte del Canto General. Porque es un poema grandioso, en que se combinan lo humano y la naturaleza, el pasado y el presente del hombre de América. Su final de letanía tiene una solemnidad religiosa que sobrecoge.

Junto a éste, otro muy diferente: Sólo la muerte, de la segunda Residencia en la tierra. Es un poema que sintetiza como pocos la destrucción y la desesperanza que presiden la visión nerudiana de los años 30. La expresión es objetiva, impersonal y desintegradora. El remate nos muestra a la muerte vestida de almirante dirigiendo una navegación macabra y grandiosa.

Sube a nacer conmigo, hermano.

Dame la mano desde la profunda zona de tu dolor diseminado.

No volverás del fondo de las rocas.

No volverás del tiempo subterráneo.

No volverá tu voz endurecida.

No volverán tus ojos taladrados.

Mírame desde el fondo de la tierra, labrador, tejedor, pastor callado... (De Alturas de Macchu Picchu).

 

CECILIA CASANOVA:

 

Cecilia Casanova 'Canto General' 'Cuatro poemas escritos en Francia' Para mí, lo más grande es Canto General, porque hay un contacto con el hombre, con el minero, con las huelgas, con el sufrimiento de su patria. Si yo tuviera que elegir un libro, entre todos, elegiría éste.

Creo que es el poeta en el mundo que más ha amado a su patria y que se interesó más en el hombre. Neruda es inmenso y no habrá otro que lo supere.

Es grandioso, no podríamos meterlo en cajita chica.

Hay otro libro: Cuatro poemas escritos en Francia, que casi nadie lo tiene.

Fue una edición numerada y está fechada el 23 de julio del 73. Aquí cambia completamente la estructura del verso. Por ejemplo, El campanario de Autheney: "Mínima iglesia en la suave extensión / como para que rece una paloma''. Es bellísimo.

EL MAESTRO HUERTA (De la mina "La Despreciada'', Antofagasta) Cuando usted vaya al Norte, señor, vaya a la mina "La Despreciada'', y pregunte por el maestro Huerta.

Desde lejos no verá nada, sino los grises arenales.

Luego, verá las estructuras, el andarivel, los desmontes.

Las fatigas, los sufrimientos no se ven, están bajo tierra moviéndose, rompiendo seres, o bien descansan, extendidos, transformándose silenciosos. (De La tierra se llama Juan, Canto General).

 

LUIS SÁNCHEZ LATORRE:

 

Luis Sánchez Latorre 'Veinte poemas de amor y una canción desesperada' 'Residencia en la tierra' Hay dos puntos muy altos en la obra de Neruda. Primero, el tono de su poesía romántica de los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, que deja una huella muy profunda en nuestras vidas. Es una poesía que debe seguir estudiándose porque no pierde actualidad. Así como en mi adolescencia yo me sentí tocado por ella, creo que muchos jóvenes hoy están en lo mismo.

La poesía es más poesía cuando escapa de su tiempo. Esta se fija en la estación de la primavera del hombre, que es la juventud. Además, no necesita conocimientos especiales, ni una hermenéutica para comprenderla, le llega a todo el mundo. El segundo punto es su poesía metafísica, que se puede rastrear en todos los poemas de Residencia en la tierra. Es donde cala mas hondo, y se emparienta con Eliot y Pound en ese viaje hacia el fondo del ser humano. Se produce una identificación con lo telúrico. Creo que son los puntos máximos, junto a otros, como el aspecto épico, por ejemplo, del Canto General.

Ebrio de trementina y largos besos, estival, el velero de las rosas dirijo, torcido hacia la muerte del delgado día, cimentado en el sólido frenesí marino. (Del Poema 9, Veinte poemas de amor y una canción desesperada).

 

ROSA CRUCHAGA:

 

Rosa Cruchaga 'Sólo la muerte', de 'Residencia en la tierra' 'Alturas de Macchu Picchu', de Canto General' Salvo varios poemas prescindibles, yo diría que Neruda es poeta homogéneamente genial en su materialismo místico (ignoro si fue panteísta o casualista). En su obra hay más motivos para referirse a sus anchuras poéticas que a sus alturas, reservando ese término de excelsitud espiritual para San Juan de la Cruz.

De los textos nerudianos, para mí destacan por su entrañable humanidad, dos. Primero: el poema Sólo la muerte, el cual me parece el más imperecedero homenaje a la caducidad humana. Segundo: el Canto XII de Alturas de Macchu Picchu en el que hay tres claras referencias bíblicas que, si no atestiguan fe religiosa, sí atestiguan el rol de vate profeta de ese involuntario hijo de Dios y de la tierra. Los dos primeros versos bíblicos se refieren al Vía Crucis de Jesucristo: "Mostrando vuestra sangre y vuestros surcos'', "Señaladme la piedra en que caísteis/ y la madera en que os crucificaron''.

En los versos 32 y 33, Neruda nos evoca la figura del profeta Exequiel, referente a la resurrección final de todos los que un día vivimos y que, al mandato de Yahvé, hermanaremos nuestros huesos y se revestirán de músculos y piel. Y que se expresa como: "Juntad todos los labios derramados''.

Mostradme vuestra sangre y vuestro surco, decidme: aquí fui castigado, porque la joya no brilló o la tierra no entregó a tiempo la piedra o el grano: señaladme la piedra en que caísteis y la madera en que os crucificaron, encendedme los viejos pedernales, las viejas lámparas, los látigos pegados a través de los siglos en las llagas y las hachas de brillo ensangrentado.

(De Alturas de Macchu Picchu, XII).

 

ARMANDO URIBE:

 

Armando Uribe 'No hay olvido', de 'Residencia en la tierra' 'Canto General' ¿Dos? Hay en su obra muchas altas cumbres que separan las aguas, por decirlo con palabras que Neruda conocía.

En fin, dos...

No hay olvido, canción nacional de los destierros presentidos; ¡y es de la segunda Residencia! ¿Uno querría olvidar? No hay olvido. La otra es de más tarde, del Canto General, un fragmento. Le pregunté por ahí en 1959: ¿Habías leído a Encina, tomo VII, cuando escribiste eso? Y no lo había leído, ni antes ni después. Dijo: "Se lo oí a mi padre y él al suyo, y así hacia el pasado''. Encina es a ratos excelentísimo novelista, en ocasiones no sin poesía. Y Neruda es no sólo un altísimo poeta sino también poeta de la historia y de las historias.

Si me preguntáis en dónde he estado debo decir "Sucede''.

Debo de hablar del suelo que obscurecen las piedras, del río que durando se destruye: no sé sino las cosas que los pájaros pierden, el mar dejado atrás, o mi hermana llorando.] ¿Por qué tantas regiones, por qué un día se junta con un día? ¿Por qué una negra noche] se acumula en la boca? ¿Por qué muertos?

(...) porque no sé qué contestar: hay tantos muertos, (...) y tantas cosas que quiero olvidar.'' (De No hay olvido, segunda Residencia).

 

OSCAR HAHN:

 

Óscar Hahn 'Residencia en la tierra' Si buscamos una excelencia poética sostenida, sin altibajos ni claudicaciones, y sin concesiones de ninguna especie, la cumbre en la poesía de Neruda es Residencia en la tierra. Se trata de un libro fuera de serie, que puede enfrentarse de igual a igual a hitos como Las flores del mal, de Baudelaire, Una temporada en el infierno, de Rimbaud, o Tierra baldía, de Eliot. En Residencia en la tierra no hay proyecto alguno al cual el poeta deba someterse, ni voluntarismo que lo obligue a transitar por determinados caminos. Neruda deja que fluyan a borbotones esas materias informes, esas oscuras fuerzas que lleva adentro, y les confiere la forma artística que solicitan para existir en el mundo. El poeta se instala en el corazón mismo de la realidad, y desde allí da cuenta de la paulatina germinación y destrucción de los seres y las cosas, en un lenguaje tan intenso y visionario, que las palabras dejan de ser meros signos y adquieren la consistencia de lo real.

Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba, lame el suelo buscando difuntos, la muerte está en la escoba, es la lengua de la muerte buscando muertos,] es la aguja de la muerte buscando hilo.

La muerte está en los catres: en los colchones lentos, en las frazadas negras] vive tendida, y de repente sopla: sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,] y hay camas navegando a un puerto en donde está esperando, vestida de almirante.] (De Solo la muerte, segunda)


*Nota Final

Se comprende que en la fecha de este articulo aun el señor Manuel Araya Osorio, Secretario privado y guarda espalda de Neruda, aún no había sido escuchado por la autoridades la denuncia del asesinato de Neruda, cuestión que posteriormente paso a llamarse ante la Justicia Caso Neruda, investigaciones científicas internacionales demostraron que Neruda fue asesinado por la inoculación de una inyección que contenía estafilococo dorado de alta resistencia, provocando entonces el asesinato de Neruda, hecho promovido por la fuerzas militares  no constitucionalista que derrocaron al presidente constitucional Dr. Salvador Allende G.

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